
Pueblos- neblinas, presencias corpo / territoriales, partículas que se dispersan y condensan a ras de tierra, sistemas y realidades diferenciadas entre estados de materialidades y simbolismos que se condensan y subliman, humectan y germinan, se reconfiguran; permiten observar crisoles diversos en tiempos y espacios. En el cosmos, las polis, los cuerpos y las praxis no homogéneas de pulsos y retumbos sonoros.
Mares turbulentos con islas de estabilidad política. Bahías de encuentros. Huracanes de conflicto. Terremotos insurreccionales. Montañas de resistencias del relieve social. Cañadas de ruptura y continuidad. Selvas simbólicas. Costas de relaciones políticas liminales. Golfos de simbolismos y circundantes procesos. Mareas de historias, Puertos de enlace y diversidad. Ciudades de cerro-agua, de fuego-tierra, ciudades montaña- puerto de vientos cosmopolitas, históricas y contemporáneas. Territorios de río, mar, montaña, cielo y subsuelo, de pueblos y comunidades, Procesos entre el ser y el poder.

-
https://www.imer.mx/programas/62-el-geoportal-parte-1/
https://www.imer.mx/programas/63-el-geoportal-parte-2/

Mapa en proceso 2025. Tamaño 1.3 m por 2 m.
Investigación, cartografías y metodología:
Juan Luis Toledo Sánchez, Luz Isela Aquino Mendoza, Cecilia Bautista Miguel.
Apoyo técnico José Alfredo Martínez Sánchez.
Investigación y docencia de las geografías originarias (indígenas, afrodescendientes y asiático descendientes) Entre el ser y el poder, en tres ejes fundamentales:
a) Filosofías y epistemologías del espacio- tiempo.
b) Organización histórica de los territorios.
c) Relaciones corpo-territoriales de poder, contrapoder, alterpoder y antipoder.
Pueblos territorios, neblinas, entre mares y montañas.
UNIVERSOS DE PUEBLOS
CONSTELACIONES COMUNITARIAS/ MUNDOS / TERRITORIOS / CUERPOS
Geoportal de análisis territorial de los pueblos originarios en las regiones culturales donde actualmente se encuentra México, en la metáfora de las Neblinas, como presencias corpóreas a ras de tierra, temporales, humectantes y fértiles, con densidades y rumbos, como medio de relación de ciclos, tiempos y espacios, movimiento de partículas y combinaciones moleculares. Para sublimar las presencias de los pueblos indígenas, afrodescendientes y asiático descendientes que se presentan como importantes raíces y actualidades de los procesos de lucha, resistencia, espacios de poder contra hegemónico, de alternativas a las crisis civilizatorias y a las necropolíticas de un antropoceno hegemónico.
Los pueblos originarios son aquellas unidades/diversidades políticas, económicas y culturales que derivan de milenios o centurias de resistencias, persistencias y presencias espacio-temporales, en amplias regiones y que se asientan en uno o más territorios que reconocen, materializan y significan en torno a sus prácticas, formas de habitar y conocimientos, epistemologías, ontologías y lógicas con expresiones concretas de lenguaje, trabajo común, sistemas normativos, jurídicos, de salud, educación, vivienda, artes, espiritualidad, religión, tenencia de las tierras, montes y aguas y los medios de producción, los bienes naturales y sociales comunes, las relaciones sociedad- naturaleza.
Tienen formas y modos de producción, relaciones de comercio, parentesco e interculturalidad y transculturalidad pero sobre todo por relaciones de poder dialécticas, diferenciadas, desiguales, asimétricas, conjugadas o yuxtapuestas que conllevan largas temporalidades de luchas de resistencia, insurgencia y liberación frente al poder hegemónico imperialistas y colonialistas de monarquías, estados y empresas con rupturas y continuidades que se producen y reproducen a nivel individual y colectivo en condiciones adversas por la dominación histórica, en procesos de subsunción real y formal o por exilios, traslados, migraciones y desplazamientos forzados en cada modo de producción y sistemas de acumulación sea esclavismo, feudalismo, capitalismo, así como la existencia de comunidades autónomas, procesos comunitarios alternacionales y alterestatales o comunidades con rebeliones y resistencias abiertas.
Bonfil señala que la categoría indio “es una categoría supraétnica que no denota ningún contenido específico de los grupos que abarca, sino una particular relación entre ellos y otros sectores del sistema social global del que los indios forman parte”, “son hechos políticos históricos de resistencias”; es decir define la condición colonial de despojo y racismo. De esta forma nombramos pueblos originarios a aquellos pueblos indígenas, negros y asiático descendientes que se han venido configurando y reconfigurando en miles, cientos y decenas de años en sus formas de habitar y sobrevivir en los territorios de lo que hoy conforman el país que llamamos México y que traspasa fronteras administrativas internas y externas donde la cultura, los circuitos de trabajo, economía y política se desarrollan más allá de las líneas divisorias de Estados o regiones, sino que de forma hologramática se presentan como espacios de re existencia.
El Estado mexicano ha definido entre otras cosas para los pueblos indígenas y afrodescendientes en el Artículo 2o que:
La Nación Mexicana es única e indivisible.
La Nación tiene una composición pluricultural sustentada originalmente en sus pueblos indígenas que son aquellos que descienden de poblaciones que habitaban en el territorio actual del país al iniciarse la colonización y que conservan sus propias instituciones sociales, económicas, culturales y políticas, o parte de ellas.
La conciencia de su identidad indígena deberá ser criterio fundamental para determinar a quiénes se aplican las disposiciones sobre pueblos indígenas.
Debe observarse el carácter pluricultural y agregarse el de plurinacional, lo mismo ocurre con las variantes de lenguas, no dialectos, sino procesos dinámicos de reconfiguración lingüística y epistémica, de la misma forma con las supuestas profesionalizaciones frente a los sistemas de -creencias, supersticiones, prácticas- subordinadas a lógicas hegemónicas en la medicina, la educación y el conocimiento, los sistemas de arquitectura, irrigación, organización del territorio, el polilingüismo y el monolingüismo de ida y vuelta.
Los pueblos negros, tienen derecho a tierras negras, al uso de sus territorios, al igual que los procesos asiático descendientes y sus diásporas africana, oriental, medioriental e intramericana (afro indo americana), aún cuando no se hayan presentado antes, sino durante la colonización de la guerra de conquista e invasión de los procesos de expansión imperialista, del feudalismo y el capitalismo impulsados en Europa, Asia y más tarde por Norteamérica sobre pueblos de África, América y Asia.
Para asegurar las políticas de reducción corpo/ territoriales, culturales, políticas y económicas con énfasis en género, etnia, clase, que garanticen la subordinación, la explotación, el despojo, la segregación, el racismo y la exclusión los diferentes modos de dominación han organizado pueblos, espacios y tiempos, lo desarrolló la monarquía. El Estado y las empresas en diferentes formas, ahora definen la existencia de 1 territorio para 1 pueblo, y en ello debe observarse la existencia real de 1 pueblo- 1 o más territorios como derecho a la libre determinación (autónoma o independiente). el territorio debe entenderse como totalidad y singularidad como complejo de sociedad- naturaleza y relaciones políticas y económicas, culturales y ambientales internas, externas, alternas, paralelas, mixtas, convergentes, divergentes, tangentes o alternantes.
El territorio es complejo en todas sus dimensiones materiales y simbólicas, donde la vida se realiza, siguiendo con el convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo, la Carta de Bahamas, la Carta de Argel, la carta de derechos humanos de la ONU, la Declaración Americana de los Derechos de los Pueblos Indígenas, Carta de la Tierra de Pueblos Indígenas compuesta por 109 puntos y las conclusiones de la Conferencia de Kari-Oca, la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas, los Acuerdos de San Andrés Sacamch´en, los acuerdos sobre el decenio negro, entre muchos otros, pero sobre todo, el propio significado histórico y actual que los pueblos dan a los territorios, la cultura, las formas de hacer y crear, los suelos, subsuelos, vientos, mares, tierras, montañas, aguas, cielos, plantas, animales, ciudades, poblados, los seres existentes, el pasado prólogo y el futuro epílogo, el tiempo y el espacio.
El significado y la propiedad territorial, el uso y el cambio, son y pertenecen por derecho milenario a los pueblos, no a las clases sociales que controlan y poseen los medios de producción a través del disfraz de los Estados, Imperios o Naciones hegemónicas que se abrogan derechos por la fuerza y la ley, por la espada y la cruz, por el folklorismo, el espectáculo y la ganancia por la mercantilización, por racismo, crimen, intervención y ocupación, por despojo de cuerpos, mentes y territorios pretextando o disuadiendo, afirmando o estableciendo la “propiedad originaria” “los beneficios nacionales””los recursos estratégicos” “las libertades” “las democracias” que sólo ellos y ellas pueden “cuidar”, administrar, explotar y monopolizar, bajo “verdades científicas”, “modernas”.
Los pueblos indígenas y afrodescendientes se constituyen así como unidades socio territoriales presentes en comunidades y localidades, cofradías, barrios, cantones, caseríos, rancherías, palenques, mocambos, mimbés, municipios, territorios, municipios y comunidades autónomas o independientes, regiones, naciones y conjuntos binacionales, trinacionales o polinacionales, en periferias urbanas y fronterizas, en zonas costeras y portuarias, de amplia territorialidad y territorio (“nomadismo”, migración, nuevos territorios, asentamientos, campamentos, predios, vecindades, diversidades urbanas y metropolitanas cosmopolitas).
La soberanía radica en el pueblo, eso se sabe desde hace centurias y más en procesos de independencias y revoluciones que han generado nuevas conformaciones, así lo establecen los Estados, comunidades, pueblos, naciones, tribus, comarcas, naciones, confederaciones, palenques, cofradías, comunas, … de la macro región mesoamericana -más extensa que lo estudiado en el último siglo- (los territorios de las civilizaciones del maíz y el cacao) la soberanía radica en todo caso en los pueblos, en un gran sistema de acuerdos, en sus diversidades y no sólo en sus unidades hegemónicas de poder político de capital terrateniente, industrial o tecno industrial de la alta modernidad en crisis.
Pueblos- neblinas, presencias corpo / territoriales, partículas que se dispersan y condensan a ras de tierra, sistemas y realidades diferenciadas entre estados de materialidades y simbolismos que se condensan y subliman, humectan y germinan, se reconfiguran; permiten observar crisoles diversos en tiempos y espacios.
Mares turbulentos con islas de estabilidad política. Bahías de encuentros. Huracanes de conflicto. Terremotos insurreccionales. Montañas de resistencias del relieve social. Cañadas de ruptura y continuidad. Selvas simbólicas. Costas de relaciones políticas liminales. Mareas de historias, puertos de enlace y diversidad.
Por todo lo anterior hemos definido 5 regiones de análisis que corresponden a las presencias y existencias territoriales más allá de las fronteras de los Estados Nación:
Mesoamérica
Aridoamérica
Oasisamérica
Caribe
Metropolitanas

ATLAS DE LOS PUEBLOS
TERRITORIALIDADES, TEMPORALIDADES
EXISTENCIAS; RESISTENCIAS,
PERSISTENCIAS, REEXISTENCIAS …
Relaciones de poder y resistencia.
CAPITALES, TRABAJOS Y TERRITORIOS.
pueblos originarios y condiciones de clase




Primera página del Códice Fejervary- Mayer. Estructura del tiempo y el espacio. Pertenece al grupo denominado códices Borgia.
Presencias territoriales de los pueblos indígenas, asiático y afrodescendientes.

Pueblos
Neblinas, estrategias y procesos civilizatorios de los pueblos
del maíz y el cacao, las realidades contemporáneas.


A. Presencias afrodescendientes por territorialidades y densidades. B Territorios indígenas y regiones culturales.